martes, 31 de marzo de 2015

Relaciones sin historia por Samuel Beckett

Esperando a Godot se trata de una obra dramática, perteneciente al teatro de lo absurdo. Escrita por Samuel Beckett la principal característica de la obra es la falta de acción. Los personajes mantienen constantemente diálogos pero sin llevar a cabo ninguna acción, se limitan a la espera de Godot, un personaje que no queda claro si existe o no, pero que nunca llega a aparecer. Algunas teorías hablan de que Godot es una representación de Dios y que la absurda espera que Didi y Gogo mantienen es una metáfora de la vida terrenal a la espera del reino de los cielos. El propio Beckett ha admitido que si quisiera que Godot fuera Dios, le habría llamado Dios. 

Pese a tratarse de diálogos sin sentido, en los que ninguno de los personajes aporta nada substancial a la conversación, se pueden extraer diferentes ideas sobre las que reflexionar. Una de ellas es la necesidad de socializar de los seres humanos.

En varias ocasiones, Didi y Gogo hablan de la posibilidad de separarse y seguir sus vidas por caminos diferentes, pero finalmente nunca lo llegan a concretar. El ser humano es social por naturaleza, necesita relacionarse y comunicarse con otros seres humanos para poder sobrevivir. Una teoría que me parece interesante es pensar que Beckett, con estas constantes dudas de los personajes acerca de si separarse que finalmente no se llevan a cabo, ayudan a reflexionar sobre la conveniencia de las relaciones sociales. ¿Realmente mantenemos a nuestro lado a personas porque nos resulta agradable o porque es una necesidad?

Haciendo una interpretación propia de esto, creo que Beckett nos está haciendo reflexionar a los lectores sobre la naturaleza de nuestras relaciones sociales y como las afrontamos, al mismo tiempo que critica, de manera sutil, la capacidad de las personas para interpretar roles que no son naturales con tal de conseguir la compañía de ciertas personas.

La soledad y la monotonía son dos de los grandes miedos del ser humano que se ven reflejados en esta obra. Los días pasan sin que suceda nada nuevo, esperando a algo que no estamos seguros de que exista.

lunes, 23 de marzo de 2015

Mucha ciudad y pocas flores

Inseguras, nerviosas, ansiosas, felices… toda chica que proceda de algún pueblo pequeño ha pasado por diferentes fases a la hora de trasladarse a la ciudad. Desde sentirse muy pequeñitas e insignificantes hasta creer que en dos días conocen la ciudad como  la palma de su mano.

Moderna de Pueblo ha retratado en una serie de cómics todas esas situaciones, en los diferentes libros se pueden encontrar historias tanto de estudios, compañeros de piso, entrevistas de trabajo, hasta por supuesto, amor y ligues.

Los Capullos No Regalan Flores nos retrata de una forma gráfica y muy humorística los diferentes prototipos de chicos. Con unos gags muy actuales en los que cualquier chica de entre 18 y 35 años se puede ver reflejada, hace un recorrido por las nuevas modas tanto a la hora de vestir como a la hora de actuar y comportarse. Quien se imagine esta serie de cómics como una crítica general a los hombres va mal encaminado, se trata más bien de una crítica a las nuevas posturas que hoy en día se adoptan a la hora de entablar una relación.

No solamente bromean con las actitudes, sino también se hace habla de los nuevos tipos de relaciones: relaciones abiertas, relaciones que no quieren ser una relación, relaciones de sólo amigos…

En definitiva, se trata de un libro actual, dirigido especialmente a un público femenino que supone un buen rato de entretenimiento y que puede ayudar a hacer una pequeña autocrítica de situaciones que desde dentro nos parecen lo más normal pero cuando se ven con perspectiva resultan patéticas.


Para quien quiera más información sobre la autora, la web de Moderna de Pueblo es:

lunes, 16 de marzo de 2015

Autorreflexión por encierro forzado

La Peste de Albert Camus nos cuenta la historia de la ciudad de Orán y como esta fue invadida por la enfermedad que da título al libro. En esta novela no encontramos a un protagonista claro sino que el libro se compone de las historias de diferentes personajes durante el encierro que supuso esta epidemia.

Mientras el lector se sumerge en las páginas de esta novela, el encierro que sufren los ciudadanos recuerda a la ocupación nazi en Alemania y el sufrimiento del pueblo judío por la represión sufrida, bien sea por las constantes referencias a campos de refugiados o bien por la constante sensación de agobio y encarcelamiento que el propio Camus logra transmitir al lector es imposible no hacer una asociación entre los diferentes momentos. 

Si investigamos un poco sobre la historia de Albert Camus, descubrimos que este hecho no es casual, sino que el autor está utilizando la epidemia de la peste como una metáfora de la ocupación nazi en diferentes países europeos. Camus busca hacer una crítica encubierta al sistema fascista liderado por Hitler, ya que la II Guerra Mundial fue uno de los acontecimientos que marcó su vida.

En cuanto a la estructura formal de la novela, cabe destacar que pese a lo tediosa que puede resultar la lectura, el autor logra que el lector no llegue a sentir una extrema pesadez con el transcurso de la historia. Personalmente, me gustaría resaltar que en varios momentos, la lectura de La Peste me ha recordado al Diario de Anna Frank. Las expresiones utilizadas y la forma de narrar, ayudaban a sentir el peso de esa monotonía y el transcurso de los días sin que nada nuevo sucediese, es por ello que puede resultar tediosa y en ciertos momentos aburrida. 

Por último, no me gustaría pasar sin destacar la oposición que Camus hace entre la ciencia y la religión. Este es uno de los temas más interesantes que se tratan en la obra y viene ejemplificado en las figuras del doctor Rieux y del cura Paneloux. 

Durante toda la historia, se da una continua dualidad entre la creencia en un dios todopoderoso y ciencia como argumento racional. Me gustaría destacar una conversación que mantenienen Rieux y Paneloux en la que el cura le pregunta al doctor si cree en dios y este le responde que no puede, que es un hombre de ciencias. Creo que Camus busca mostrar como el hombre, en situaciones extramas, es capaz de dudar hasta de si mismo y de sus creencias. 

La peste estaba asolando la ciudad y el propio Rieux, un médico que siempre ha sido un hombre racional empieza a dudar de si realmente pueda existir un dios que se encuentre por encima de los hombres, mientras que por su parte Paneloux comienza a plantearse el motivo de que ese ser supremo al que él se encomienda, envíe tan terrible enfermedad sobre los hombres, incluso llega a plantearse la existencia de este dios. Los dos personajes empiezan a ponerse en la piel del otro, intentando comprender que es lo que les ha llevado a tener esas creencias y si pudieran estar equivocados en ellas. Con estas dos historias, Camus logra que el lector reflexione sobre sus propias creencias y comience a plantearse los motivos de estas.

En conclusión, La Peste es una historia muy recomendable, lleva al lector a reflexionar sobre si mismo en cuestiones tan variadas como la religión, el sufrimiento, la lealtad, incluso la propia muerte. Todo ello narrado de una manera que consigue que el lector quiera saber el final de la historia y se llegue a enganchar a sus tramas.

martes, 3 de marzo de 2015

Lorca, El Público y la homosexualidad

El Público es una obra teatral de Federico García Lorca, escritor español autor de obras poéticas como Romancero Gitano o Poeta en Nueva York. En cuanto a obras dramáticas, una de las más conocidas de este autor es La Casa de Bernarda Alba, pero la obra de la que trataré es El Público.

En mi opinión esta obra puede resultar algo caótica, ya que en muchas ocasiones no queda muy claro de que están hablando los diferentes personajes. Uno de los temas principales, que pese a la dificultad de comprensión se logra entender perfectamente, es la homosexualidad. Este tema viene mostrado a través del personaje de Julieta.

El Público se trata de una obra metateatral y más concretamente de una representación de la obra de William Shakespeare, Romeo y Julieta. Además de los actores que participan en ella, también forman parte de los personajes de esta obra el director de la obra, así como el propio público que acude a ver la representación.

Como ya he citado anteriormente el tema de la homosexualidad recae en el personaje de Julieta. El director de la representación quiere utilizar un engaño y que sea un hombre quien represente a la enamorada. Esto supone un enfurecimiento del público porque consideran que, aunque represente a Julieta, un hombre no puede enamorarse de otro hombre.

Este juego entre el director y el papel de Julieta representado por un hombre me hace pensar que Lorca está hablando de sí mismo, ya que, como es bien conocido, el dramaturgo era homosexual (motivo por el cual fue asesinado). La identificación del autor con el director de la obra se puede entender como una crítica a la situación de presión social que el propio Lorca está viviendo en el momento de escribir El Público. La sociedad y las críticas que recibe vendrían representadas por el público y sus intentos de linchar al director.

En conclusión, pese a que el libro está escrito en un lenguaje muy sencillo, la manera que tiene Lorca de construir el relato hace complicado el seguimiento de la obra por parte del lector, pero aun así algunos temas tratados quedan lo suficientemente claros para hacer de esta obra una manera original y diferente de tratar el tema de la homosexualidad.